20 de noviembre de 2021

CARTA PARA SANAR CON PAPA INFIEL. Margie Ruiz


CARTA PARA SANAR CON PAPÁ INFIEL

Papá: Siempre creí que yo no tenía nada que sanar contigo. Que mamá era la que había sido una bruja cruel que a punta de gritos e insultos había roto en mil pedazos mi corazón, y que tú eras ese caballero de la armadura perfecta divertido y genial.

Todo iba bien papá, hasta que me casé. Y empecé a repetir a mi madre, a sentirme exhausta, cansada, ignorada, no apreciada, no valorada, enojada y sin ganas de vivir. Y un día me di cuenta de que mi esposo me trataba como tu tratabas a mamá.

Es verdad, tú fuiste siempre más paciente conmigo de lo que fue mi madre, sin embargo, no escogí un hombre que me tratara como tú, escogí un hombre que me trata como tú tratabas a mamá.

Y como duele papá

Como duele que te tiren a loca cada vez que quieres hablar de algo importante, como duele que no te den tu lugar, como duele que no respeten tu descanso, como duele esa falta de consideración, como duele que las labores del hogar y de los hijos no estén repartidas equitativamente, como duele darlo todo y que nadie lo aprecie, como duele saber que hay otra mujer que le quita lo que yo le ahorro, como duele papá.

Duele mucho no ser escuchada ni tomada en serio. Duele que ese hombre no respete tus límites, duele sentirse ignorada por el hombre que amas.

Esa violencia emocional es muy dolorosa. Es una violencia pasiva que no he sabido librar más que a gritos y reclamos. Me he llenado de una amargura que inevitablemente se ha visto reflejada en eso tan sagrado que yo hubiera querido jamás lastimar.

Por eso mamá estaba tan triste, por eso tantas veces descargó en mí sin querer toda su furia, su rabia y frustración. Supongo que por eso mamá vivía deprimida y enojada. Se obligó a sí misma a quedarse en una relación en donde no era feliz, tenía el corazón roto y no veía salida.

A veces pienso cómo hubiera sido mamá si tú hubieras sido un hombre fiel, que siempre la hubiera respetado, apoyado y te hubieras interesado en su mundo. Tal vez hubiera vivido menos enojada todo el tiempo.

Pero no te culpo papá, sé que tus padres tampoco se llevaban bien y que tu padre tampoco te mostró con su ejemplo la dignidad con la que una mujer debe ser tratada. Y también sé que mamá tampoco tuvo ese ejemplo en casa.

Y veo con tristeza como las historias se repiten, y sabes qué papá, ha llegado la hora de sanar nuestro linaje familiar.

Quiero perdonarte, por no haber sabido ser un mejor esposo con ella, por no haberme dado con tu actuar el ejemplo de cómo un hombre debe tratar a la mujer que ama, y a la vez la perdono a ella, por no haber sabido manejar tanto dolor, por no haberse sabido dar su lugar y haber descargado muchas veces en mí su impotencia.

Los perdono a los dos, ambos hicieron lo mejor que pudieron con lo que recibieron de sus propios padres. Sé que ahora si pudieran lo harían diferente. Ambos son inocentes, los miro con compasión y los abrazo en mi corazón con toda mi gratitud.

Yo soy lo mejor de ambos y les agradezco todo eso bueno que me dieron y que hoy me hacen la maravillosa persona que soy.  Gracias padre, Gracias madre.

Sé que yo los escogí porque eran perfectos para mí y les agradezco los momentos dolorosos y también los momentos felices, porque ambos me han dado toda la enseñanza que me habita.

Hoy tengo la certeza de que soy digna de amor y que mi felicidad proviene de mí y de nadie más, y que un día el gremio masculino sabrá tratarme con el amor, admiración y respeto que merezco, y como sé, que tú quieres que yo, tu hija amada, sea tratada papá.

Gracias papá. Te amo tal y como eres

Autor: desconocido 

OTRAS ENTRADAS QUE TE ENCANTARAN

Carta para sanar con mamá

El poder de la intuición 


6 de noviembre de 2021

Carta para sanar con mamá. Margie Ruiz.



Sana con mamá leyendo esta carta


Madre; necesito sanar contigo para poder vivir mi propia vida en armonía.
Eres el canal que elegí para vivir esta experiencia física. Te escogí porque eras perfecta para mí. Gracias mamá, lo hiciste estupendo.
Mi niña herida ha estado muy resentida contigo durante todos estos años. Te cerré mi corazón desde hace mucho. Pero eso me ha mantenido atada al dolor, a un dolor que ya no quiero en mi corazón
No soy tu víctima por que sé que hiciste lo mejor que podías con lo que tenías y sabías. Ahora estoy libre para crecer, evolucionar y reconciliarme contigo.
Reconozco a la niña herida que hay en mí y aprendo a darle todo el amor y aceptación que no recibió de la forma que ella esperaba.
Me alejé de tí creyendo que con eso iba a evitar el dolor, pero el dolor de no sentirme amada tal y como soy, de no sentirme suficiente; me ha hecho ir por el mundo buscando un amor y aprobación que nadie podrá nunca darme y ello me ha hecho sufrir mucho.
He vivido demandando amor constantemente a través de “ser buena”, “ponerme hasta el final”, “dar de más”, buscar aprobación, permitir abusos, querer permanecer, lograr reconocimiento profesional, sufrir por lo que los demás digan o piensen de mi , etc,
Hoy estoy decidida a consolar y sanar a mi niña herida.
Necesito reconectarme contigo porque a través de ti es que me reconecto con la vida y con toda mi fuerza interior
Pido al gran espíritu poder ver a la mujer que eres sin juicios, poder ver todas tus decisiones sin juicios y poder aceptarte tal y como eres sin que me duela
En la medida que te acepto, me reconcilio conmigo misma, porque tú eres la semilla de donde parto y la que me permite desplegar todo mi potencial.
‘Mamá tu y yo somos una” ‘Mamá tu y yo somos una” ‘Mamá tu y yo somos una”
Yo no soy más grande que tú, no debo sentenciarte. Tú eres el mar y yo el río que nace de ti.
La vida y la madre son más grande que uno y ante ello sólo queda aceptar y rendirse con la mejor disposición. Y así lo hago ahora.
Esto es un trabajo interno en el cual cada día te acepto en mi corazón con todos tus defectos y virtudes. Sin expectativas. Sin esperar que tú cambies, ni que lo veas, ni me lo reconozcas. Lo hago por mí y por toda mi descendencia.
Te honro y te respeto tal y como eres. Gracias por darme la vida. Honro tu vida tal y como ha sido. Honro mi vida tal y como es.
No me quedo atascada en resolver tus problemas, te dejo con tu propias cargas porque sé que tú puedes con todas las circunstancias que has elegido en tu vida.
Me libero de todas las cargas tuyas que no me corresponden y quedo liberada para enfocarme en mi vida, en mis proyectos, en mis anhelos. Veo más allá, mi niña interior empieza a calmarse, ya no estoy sedienta de amor, cariño, reconocimiento, aprobación y atención.
Desarrollo mi amor propio y mi corazón se llena de júbilo.
Sano cuando dejo de querer cambiarte. Mi energía ya no está en eso, estoy enfocada en vivir mi vida. La vida que me pertenece.
Puedo alejarte de mi vida, pero no de mi corazón. La madre y la vida van unidas, no existen la una sin la otra, tomar a la madre es tomar a la vida sin juicios y sin tapujos, es un Sí a la vida, es un Sí al cuidado, a la nutrición, ternura, amabilidad ; es un Sí hacia un amor más grande por mí misma.
Te prometo que voy a ser una persona feliz; que voy a amarme más que a nada en este mundo y voy a disfrutar mi vida al máximo. Que siempre voy a rodearme de personas que me amen, me respeten, me valoren y me den mi lugar. Que creeré en mí y seré consciente de lo hermosa, talentosa y maravillosa que soy. Que voy a hacer mis sueños realidad desde mi más grande gozo, libertad , pasión y aprecio. Que viviré en abundancia, conectada con mi guía interior, tomando las mejores decisiones para mí.
Tomo la Vida. Te honro y te bendigo madre. Tú eres la grande y y soy la pequeña. Te pido permiso para hacerlo diferente. Estoy lista para cambiar la historia de todo nuestro linaje y descendencia.
Madre me siento feliz de ser quien soy, me amo con todo mi corazón y disfruto inmensamente estar viva.

Gracias por traerme a este mundo. Amén

Autora desconocida.

OTRAS ENTRADAS QUE PODRIAN GUSTARTE